jueves 10 de junio de 2010

Hija del otoño

Se pasea de extremo a extremo, deshojando margaritas, jugando al "me quiere mucho, poquito, nada", mientras los estudiantes y las Palomas la esquivan para avanzar. Todas las tardes, cuando se pone el sol, se refiere al mapocho como "El gallito", el apodo de aquél hombre que con sus manos tierrosas le rompió el corazón brutalmente. Aquel hombre que a pesar de sus alas, no pudo aprender a volar.
*La enamorada del puente murió de pena, antes de poder morir de hambre.Se despidió agonizando entre la ilusión de su juego infantil y sus margartias deshaciéndose en el río.

1 comentarios:

Benjamín Figueroa dijo...

Santiago en 100 palabras con ayuda de Arturo Corcuera? Acuérdate de meter sopaipillas en alguna parte, la clave para ganar.